Carta a los estudiantes de medicina

Por: Victor Correa Vélez
@VictorJCorreaV

educccAlgunos conformes nos quieren hacer creer que nuestros pasos fueron en vano, algunos conformes nos quieren hacer creer que gritábamos en el vacío, que pintábamos en el aire, que el mundo será el mismo antes y después de nosotros, que lo que hacemos , no sirve. Los mismos conformes que aparecerán luego como oportunistas desconociendo nuestros pasos y arengando que han sido ellos los que han gritado en la tormenta y que ahora miran a la sociedad como si esta les debiera algo, posando de ser nosotros reclamando lo que han hecho ustedes.

La lucha por la salud, que no es otra cosa que la disputa por la vida misma de cada paciente, no existe sin cada uno de los actores que han tomado la decisión de encender su corazón con la idea de un sistema de salud que materialice la dignidad humana, que respete el juramento hipocrático y no nos obligue a elegir entre recursos y principios, esa lucha  no existiría sin los estudiantes, sin todos aquellos que han hecho espacio en las difíciles jornadas de trabajo para dar una pelea que indiscutiblemente no está reservada solo para nosotros pero que nosotros hemos elegido dar.

Los profundos mandatos éticos impresos en nuestra profesión hacen inevitable que como estudiantes no seamos conmovidos por el sufrimiento de aquellos que se acercan a  buscando alivio, hacen inevitable el marchar, hacen inevitable arengar y hacen inaplazable la organización el tesón y la disciplina que implica estudiar mientras intentamos abonar un futuro para un ejercicio profesional del tamaño de nuestra ética.

Sea esta la ocasión para reconocer en cada uno de ustedes que ha tenido el privilegio de estudiar, de conocer el mundo a través de los ojos de su vocación , no solo estudiantes de medicina, si no todos aquellos de quienes podemos decir que han cambiado este mundo,  el mérito de haber construido desde su resistencia y empuje un mundo que de otra forma no nos habría sido concedido, hoy hablamos de la salud como derecho fundamental y nuestros detractores tienen que reconocerlo a regañadientes, esto no nos lo concedió nadie, esto lo ganaron ustedes.

El mismo hospital que preferían los conformes se liquidara en silencio, hoy aparece altivo jugándose la vida misma gracias a ustedes. Y el negocio de la salud  que campeara tranquilo negando derechos a nuestros pacientes, hoy muestra sus dientes ansioso por la presencia de los vientos de transformación que se agitan, vientos huracanados que se escapan de un par de palmas que se chocan el aire respondiendo a la pregunta a grito herido quieeen es usted?!!!

!!Soy estudiante… !!       sooooy!!!

Deja un comentario