Carta a un amigo Uribista

Por Isaac Buitrago Quintana
@IsaacBuit

Durante el año pasado sostuvimos un par de conversaciones y nos hicimos fuertes críticas por el Facebook, ya un poco más profundas que las realizadas en el único grupo de debate que tuvimos en el colegio. Por respeto y prudencia no mencionaré tu nombre, pero es claro que estas líneas están dirigidas a vos.

Hace ya 10 años que tuvimos nuestro último debate en un aula, fue en la escuela Rosalía Suarez, si bien vos y yo compartimos colegio, nunca hemos compartido referentes en nuestras discusiones. Con el tiempo y producto de los ires y venires de la vida cada uno fue moldeando sus convicciones y principios, además de generar nuevos referentes: mientras vos admirabas a Álvaro Uribe yo hacía lo propio con Iván Cépeda, cuando vos apoyaste la campaña del Centro Democrático (CD) yo apoyé la de Víctor Correa por el Polo Democrático.

Producto de las decisiones propias aparecieron las diferencias, las publicaciones en nuestros muros dan cuenta de ello –también dan cuenta de que a los dos nos sigue gustando el fútbol, siendo yo mejor arquero–, incluso en una cerraste la discusión diciendo que yo era un sesgado político contaminado por el odio al señor de Ubérrimo y es en este punto que me quiero centrar.

Vi la indignación que te dio el alza del salario mínimo, la situación de nuestro agro, el abandono al campesinado, el anuncio de nuevos impuestos y las otras tantas cosas indignantes que se presentaron a principio de año. Se puede decir que estamos de acuerdo en que son situaciones de miseria, en lo que diferimos es en quiénes pueden encabezar el cambio que este país necesita.

Hoy dejaré a un lado la discusión sobre el paramilitarismo y el ex presidente, porque allí no está el debate, hablaré sobre hechos. Empiezo por decirte que la oposición que ejerce el Centro Democrático es muy extraña, dice no estar de acuerdo con el presidente Santos pero votó favorablemente el Plan Nacional de Desarrollo, un plan que te invito a leer para que veas cómo agudiza los problemas que te molestan, después me puedes responder ¿qué mejor momento para mostrar las diferencias que cuando se discutió el rumbo del país en los próximos cuatro años?

Deberías seguir las votaciones del Congreso de la República ¿no te parece extraño que en los proyectos de interés presidencial el CD vote con la unidad nacional? Esto sólo lo estoy resaltando, pero si te abordan las dudas puedes comprobarlo por vos mismo.

Ahora voy a tocar un tema más álgido: hablemos de la paz. Debo decirlo para dejarlo claro nuevamente, que estoy en contra de la “Paz de Santos”, uno no puede decir que hace la paz mientras deja morir a nuestra niñez de sed o de agua intoxicada, desacatando incluso las medidas cautelares de un organismo internacional. Pero no por eso voy a negar la posibilidad de que la expresión armada del conflicto se acabe ¿Has leído los acuerdos que se han firmado? ¿Qué opinión te merecen las propuestas para el agro que han discutido las FARC-EP?

Te pregunto esto sobre los diálogos porque me gustaría saber qué impresión te generan las propuestas, porque además creo en vos como ser humano y con ello la posibilidad que tienes de conocer incluso a quienes consideras enemigos.

Podría seguir así con muchos temas, el TLC con Estados Unidos firmado en el periodo presidencial donde Álvaro Uribe tenía control absoluto del ejecutivo y el legislativo, hablando de los porcentajes de aumento del salario mínimo, el día laboral extendido hasta las 10:00 p.m., la ley 100, entre tantas cosas. Pero no lo haré, cerraré diciéndote que creo en vos y que no creo que el CD te represente, te diré que este año será agitado, que seguramente no solucionemos muchas diferencias, pero que tal vez lleguemos a compartir un espacio de discusión, de nuevo en un aula donde crearemos democracia en nuestras diferencias.

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