Derechos humanos e igualdad de género en el Acuerdo Climático: elementos para fortalecer posición-país de Colombia‏

En el contexto de las negociaciones sobre cambio climático llevada a cabo en la Conferencia de las Partes (COP) bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC),  Colombia ha sido un país que ha impulsado una posición propositiva y progresista. Es desde ese tenor que se proponen las siguientes consideraciones para fortalecer esa posición-país, enarbolando sólidamente dos ejes transversales para el nuevo Acuerdo climático: el marco de derechos humanos y la igualdad de género.

  1. El cambio climático es un fenómeno que refleja el impacto de la interacción de múltiples elementos. Su abordaje implica entonces medidas complejas que tomen en cuenta las tres dimensiones del desarrollo sostenible: la social, la económica y la ambiental.
  2. A partir de ello, el marco de derechos humanos debe estar colocado en el centro de las medidas operativas, asumiendo su carácter transversal. El marco de derechos humanos es indispensable para promover la eficiencia y la eficacia de la implementación, pues es ya un referente que considera en su integralidad los distintos componentes entre el desarrollo sustentable, las dinámicas poblacionales, las diversas necesidades humanas y la garantía más amplia para la promoción de un medio ambiente sano, entre otras cosas. No sobra mencionar aquí que dicho marco es también un mandato para los Estados, por lo que su garantía forma parte ya del esfuerzo cotidiano de un gobierno. En materia de cambio climático, son también un instrumento de fortalecimiento institucional frente a los retos de una implementación integral.
  3. La igualdad de género es también un eje transversal de la ética del Estado contemporáneo, no sólo porque las mujeres son la mitad de la ciudadanía, sino también por el impacto diferenciado que el cambio climático tiene en la vida de mujeres y hombres. Colombia tiene en su haber la articulación de los instrumentos más avanzados en materia de igualdad de género, como las encuestas de uso de tiempo y la formulación de cuentas satélite, que son un referente para el diseño de las políticas públicas nacionales. Es por ello que Colombia se encuentra en capacidad de liderar en materia metodológica y de implementación para vincular sólidamente las medidas hacia la igualdad de género en materia de cambio climático.

En el documento actual sobre el Acuerdo climático existen propuestas de lenguaje sobre ambas agendas. En el borrador propuesto por los co-facilitadores[1], es evidente que para garantizar el más alto estándar de ambición en el Acuerdo, es necesario privilegiar que tanto el marco de derechos humanos como la igualdad de género se mantengan como objetivos operativos de toda la agenda. Para ese fin, más allá de mantener la propuesta de lenguaje en el Preámbulo, es fundamental respaldar su permanencia en el Artículo 2 (Purpose). La narrativa de un Preámbulo jamás podrá reemplazar el compromiso explícito de implementación en un párrafo de naturaleza operativa. El Preámbulo tiene lenguaje de derechos humanos e igualdad de género en el párrafo 10, y es evidente que debe respaldarse sin adjetivación alguna que limite su naturaleza integral (“subject to jurisdiction”):

“Pp10 Emphasizing the importance of respecting and taking into account [, subject to jurisdiction] [right to development,] human rights, [including people under occupation], gender equality [and women‘s empowerment], [the rights of indigenous peoples,] [local communities,] intergenerational equity concerns, and the needs of [migrants] [particularly vulnerable groups] [people in vulnerable situations], [including people under [foreign] occupation,] women, children and persons with disabilities, when taking action to address climate change,”[2]

El Artículo 2 (Purpose), en su Opción I contiene la propuesta de lenguaje más sólida para garantizar el marco de derechos humanos y la igualdad de género como ejes transversales de implementación[3]. De mantenerse en este Artículo, se garantiza que las siguientes secciones sustantivas (mitigación, adaptación y medios de implementación) estarán sustentadas en esos principios operativos. Es en el párrafo 2 de la Opción 1 donde aparece la propuesta que debe respaldarse:

Article 2 (PURPOSE)

Option I:

  1. The purpose of this Agreement is [to enhance the implementation of the Convention and] to achieve [its][the] objective [of the Convention] as stated in its Article 2. In order to strengthen and support the global response to the urgent threat of climate change, Parties [shall][agree to] to take urgent action and enhance [cooperation][support] so as to:
    1. (a)  Hold the increase in the global average temperature [below 2 °C][below 1.5 °C][well below 2 °C][below 2 °C or 1.5 °C] [below 1.5 °C or 2 °C][as far below 2 °C as possible] above pre-industrial levels by ensuring deep cuts in global greenhouse gas [net] emissions;
    2. (b)  Pursue a transformation towards sustainable development, to foster societies that are resilient to climate change and economies with low greenhouse gas emissions and to ensure that food production and distribution are not threatened;
    3. (c)  Increase their ability to adapt to the adverse impacts of climate change [and to effectively respond to the impacts of the implementation of response measures and to loss and damage].
  2. [This Agreement shall be implemented on the basis of equity and science, in [full] accordance with the principles of equity and common but differentiated responsibilities and respective capabilities[, in the light of national circumstances] [the principles and provisions of the Convention], while ensuring the integrity and resilience of natural ecosystems, [the integrity of Mother Earth, the protection of health, a just transition of the workforce and creation of decent work and quality jobs in accordance with nationally defined development priorities] and the respect, protection, promotion and fulfillment of human rights for all, including indigenous peoples, including the right to health and sustainable development, [including the right of people under occupation] and to ensure gender equality and the full and equal participation of women, [and intergenerational equity].]

Option II: No text[4]

Es verdad que existe lenguaje sobre derechos humanos e igualdad de género en: Artículo 4 (Adaptación)[5], así como existen propuestas de lenguaje sobre igualdad de género en Artículo 6 (Financiamiento)[6] y Artículo 8 (Fortalecimiento de capacidades)[7]. Todas estas opciones deben ser respaldadas. Sin embargo, queda claro que la posición más ambiciosa, y que corresponde a la naturaleza integral de la posición de Colombia, es la de mantener de manera estratégica la propuesta de lenguaje sobre el marco de derechos humanos y la igualdad de género como principios operativos transversales en el Artículo 2 (Purpose). Para este fin es de desear que Colombia promueva entre sus alianzas (AILAC, G-77) esta propuesta y mantenga un liderazgo comprometido hasta el final.

[1] “Edited version of 6 November 2015, “Draft agreement and draft decision on workstreams 1 and 2 of the Ad Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action” http://unfccc.int/resource/docs/2015/adp2/eng/11infnot.pdf

[2] Pp 2 de 54.

[3] La “Option II: No text”, es una opción que cancela la posibilidad de señalar los principios que garantizarían la calidad de la implementación de las medidas acordadas.

[4] Pp. 3 de 54

[5] 3. Option 1: Parties [acknowledge][X] that adaptation action should follow a country-driven, gender-responsive, participatory and fully transparent approach, [respecting [human rights][ the right to life][ the rights of people under occupation] and] taking into consideration vulnerable groups, communities and ecosystems, and should be based on and guided by the best available science and[, as appropriate,] traditional and indigenous [and local knowledge systems][[peoples knowledge] and [local] knowledge,] [taking into account relevant activity on adaptation of United Nations specialized organizations] with a view to integrating adaptation into relevant social, economic and environmental policies and actions, where appropriate. Pp. 13 de 54.

[6] 5. Option 2: [The provision and mobilization of financial resources by developed country Parties and other developed Parties included in Annex II to the Convention shall represent a progression beyond their previous efforts, and financial resources shall be scaled up from a floor of USD 100 billion per year from 2020, including a clear burden-sharing formula among them, and in line with the needs and priorities identified by developing country Parties in the context of contributing to the achievement of the objective of this Agreement as set out in Article 2.

These resources shall be provided in a measurable, reportable and verifiable manner, and be based on a clear road map with individual annual targets in the post-2020 period, with clearly identified pathways to expected annual levels of available resources towards achieving short-term quantified goals. It shall take into account an equitable regional distribution of financial resources and a gender-sensitive approach, and include the implementation of Articles 5 and 6 of the Convention.] Pps. 16 y 17 de 54.

[7] 2. Option 2: Capacity-building should be country-driven, based on and responsive to national needs and foster country ownership by developing country Parties, including at the national, subnational and local levels. Capacity-building should be guided by lessons learned, including under the Convention, and should be an effective, iterative process that is participatory, cross-cutting and gender-responsive.

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