Desde Cartagena, resignificando el Día D

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La expresión militar “día D” ha sido utilizada desde 1944 para hacer referencia al día en que se inicia un ataque o una operación de combate; hoy 26 de septiembre del año 2016, Colombia da un giro a la expresión, nuestro “día D” es el día en el cual firmamos como Nación (con balígrafo en mano) el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera con la guerrilla de las FARC-EP.

Escribí estas palabras desde Cartagena, lugar en el cual se llevó a cabo el evento más importante de la historia de nuestro país en los últimos 50 años, lo hice lleno de esperanza, confiando en que es el momento de que se acabe la violencia y llegue el conflicto, con la firme convicción de que es sólo el primer paso para el despertar de nuestro pueblo, pero también siendo consciente de que no todos quisieron asistir a la fiesta de la paz, pues bien, a esas personas que aun no se suman, las invito a creer en la necesidad de que se silencien los fusiles.

A partir de ayer se nos acrecentaron los retos, seguiremos asistiendo a escenarios que nos exigirán solidaridad, amor, respeto, tolerancia, necesitaremos pizarrones de bolsillo para contribuir a la pedagogía de paz, tendremos también tareas inmediatas: votar sí este 2 de octubre, invitar a las personas queridas a hacerlo, iniciar la construcción de una cultura que renuncie a las imposiciones, reconciliarnos con la democracia y hasta mirar a los demás a los ojos.

Los retos no son sencillos; sin embargo, hacer la guerra tampoco lo es, tenemos todo listo, solamente necesitamos muchas manos para edificar este sueño colectivo.

Víctor Javier Correa Vélez

Representante a la Cámara

Polo Democrático Alternativo

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