Intervención en  actividades con miembros de la Unión Europea organizada por OIDHACO

Por: Victor Correa Vélez
Representante a la Cámara por Antioquia

union-europeaLos lazos de solidaridad que de manera desinteresada construyen las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad internacional por la defensa de los derechos humanos, y la búsqueda de la paz con justicia social en Colombia, son parte de la luz que alimenta la esperanza, quienes hacemos política por el amor que le tenemos a nuestro pueblo se los agradecemos de corazón.

Cuando los pueblos nos encontramos para buscar salidas comunes a problemas comunes, cuando la solidaridad, la búsqueda del mutuo entendimiento y la cooperación son las banderas, cuando el humanismo y el hacer lo correcto es suficiente motivación, asimismo cuando reconocemos la riqueza de la diversidad, estamos a la vez rompiendo en la práctica con lo que llamo la mala globalización, aquella fundamentada en el neocolonialismo, la explotación, la homogeneización cultural, la guerra y la opresión.

Me corresponde hablar el día de hoy sobre participación política, transformaciones de la nueva institucionalidad para la paz, y el papel que debe tomar la Unión Europea. Quiero desarrollar brevemente algunas de las propuestas de transformación que considero deben llevarse a cabo en nuestro país:

  • Descriminalización de la protesta social e impulso a la democracia de base: Esta es la verdadera expresión del poder democrático, la fuerza viva de un pueblo se ve manifestada en los ejercicios de movilización social y de protesta; las expresiones de la construcción endógena y los procesos propios organizados con las comunidades aportan importantes elementos de comprensión de la realidad y propuestas serias de transformación desde las practicas propias hasta los cambios macro subordinados. Si queremos avanzar en la transformación de la política debemos partir por acabar esa idea imperante en nuestro país de perseguir la protesta, de tratarla como un problema de orden público y no como lo que efectivamente es, un derecho. Debemos dejar de judicializar dirigente, de asesinar a líderes medioambientales (Colombia es el segundo en el mundo), de silenciar y matar a los defensores y defensoras de derechos humanos, dejar de reprimir con la fuerza policial las manifestaciones y protestas, de señalar y estigmatizar. Es el movimiento social el llamado a conquistar las trasformaciones objetivas de la paz.
  • Transformación de la fuerza pública: Los diálogos de paz deben conducir inexorablemente a la recuperación del monopolio de las armas por parte del estado, pero también es necesario transformar la doctrina militar, aquella del civil enemigo y de la guerra interna que ha hecho carrera en las instituciones. Es necesario garantizar respeto a la institucionalidad civil por parte de la fuerza pública, redefinir los roles de la policía volcándola a un papel más comunitario y plenamente civil. La fuerza pública de nuestro país debe ser ante todo garante de la defensa de los derecho humanos, el orden constitucional y la ley, además de convertirse en una herramienta de protección importante para proteger la pluralidad política y la participación social, hay que depurarla reconociendo que la gran mayoría de los colombianos que la integran son gente buena pero también viendo en muchos de los comportamientos de la institución y de miembros que desde el estado victimizaron como elemento que la desdibujan. En general debemos ir desmilitarizando nuestra existencia, ojala en un futuro hasta el punto donde la mera existencia de  los ejércitos en el mundo sea solo un recuerdo de aquella época donde los seres humanos no lográbamos una coexistencia pacífica basada en el reconocimiento.
  • Reforma de equilibrio de poderes y estatuto de la oposición: Debemos en Colombia avanzar en la materialización de un estatuto de la oposición que brinde las garantías del acceso a la información, de la posibilidad de debate y de difusión de las ideas, y un reforma estructural al estado que garantice efectivamente la independencia de los poderes públicos y el fortalecimiento de la justicia.
  • Priorización territorial con lado munidades y descentralización administrativa: La priorización de la inversión en la cooperación internacional e incluso en la implementación de las políticas nacionales debe hacerse con consulta y construcción con las comunidades y en los territorios. El estado centralista suele estar bastante desconectado de las realidades territoriales, además ha sido también parte como agente victimizante. Es fundamental que quienes han habitado las zonas de conflicto sean quienes expresen las rutas para la construcción efectiva de la paz.
  • Presencia del estado en territorio y agenda de derechos: La firma de los acuerdos de paz es apenas un inicio de una serie de transformaciones que se necesitan en amplias zonas del país para la consolidación de una paz estable y Hoy donde las FARC regulan buena parte de las cotidianidades de la vida de la gente debe llegar el estado, con toda su oferta institucional y una agenda de derechos, justicia, seguridad, salud, educación, vivienda, infraestructura, servicios públicos etc., se necesitan trasformaciones de fondo en todas las carteras para que cesen las violencias del estado contra su pueblo cuando les niega sus derechos.

De la Unión Europea esperamos respeto a nuestra soberanía con coherencia de su agenda, la medida  comercial no puede ser contraria a su agente de derechos humanos y paz,  no se puede impulsar la paz  y el acompañamiento comunidades mientras se quiebra a nuestros productores, o mientras empresas de sus países acaparan tierras, desplazan campesinos, destruyen nuestro medio ambiente, entre otras.

Creemos que es también importante que la cooperación continúe, eso si rompiendo con la anticoperación que destruye la economía de nuestro país. aunque a Colombia la Unión Europea lo entiende como país de renta media, la riqueza está concentrada y esto  se evidencia en enormes injusticias sociales. La continuidad del apoyo es importante, sobre todo para las organizaciones de la sociedad civil para que puedan seguir siendo como han sido hasta hoy los principales agentes del control político, por eso también dicha cooperación debe territorializarse y  priorizarse con la sociedad civil. Por último, de cara a la UNGASS 2016 debe la Unión Europea acompañar las modificaciones a la política antidrogas mundial, aquel enfoque represivo que ha sido un fracaso, y que en nuestro país se materializa en un fortalecimiento de estructuras criminales, la destrucción de nuestro medio ambiente  y un  gran número de muertes y hechos dolorosos.

Agradezco el espacio abierto y espero, como ya lo manifesté, que los pueblos del mundo podamos todos avanzar de la mano en la construcción de una agenda global para que desde el respeto, como hermanos, seamos los constructores de un futuro con amor, dignidad, justicia, equidad y paz.

Un pensamiento en “Intervención en  actividades con miembros de la Unión Europea organizada por OIDHACO

  1. Descriminalizacion de las protestas sociales. Creo que es un punto neuralgico en un país que se supone que sea democrático. El estado no puede tener control de toda decisión sin escucharnos! Simplemente y llanamente porque nosotros somos el pueblo, lo somos todo.

Deja un comentario