¡Queremos Paz Sin Micos para la educación!

El Ministerio de Educación Nacional y el Ministerio del Trabajo han dejado en evidencia su intención de presentar, vía Fast Track, el Proyecto de Decreto Ley para la implementación del Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET) y el Marco Nacional de Cualificaciones (MNC). Su argumento: Desarrollar el primer punto del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. De manera particular, esta iniciativa pretende darle trámite a los contenidos asociados a la Educación Rural a través “(…) de una estrategia de cualificación del capital humano y de transferencia tecnológica al sector rural y al sector productivo del país” (Proyecto de Decreto Ley, 2017).

SNET excede el Fast track

Presentar el SNET por el procedimiento legislativo especial presenta varias inconsistencias. Una de ellas es que excede lo contemplado en el primer punto del Nuevo Acuerdo, en el que se establece la obligación de construir e implementar “(…) planes nacionales financiados y promovidos por el Estado destinados al desarrollo rural integral para la provisión de bienes y servicios públicos (…)”, entre ellos el de la educación.

Así las cosas, en el subpunto 1.3.2.2. se manifiesta  la necesidad de diseñar y adelantar el Plan Especial de Educación Rural, que a su vez tiene seis (6) referencias a lo que se espera cumpla en relación con la educación superior, técnica y tecnológica:

  1. a) construcción, reconstrucción y mejoramiento de infraestructura educativa rural para todos los niveles
    b) becas o créditos condonables para el acceso al sistema de Educación Superior –en todas sus modalidades-
    c) la promoción de la formación profesional en disciplinas no tradicionales para las mujeres
    d) fortalecimiento y promoción de la investigación para el sector agropecuario;
    e) incremento de cupos en todas las modalidades de formación en educación superior
    f) ampliación de la oferta educativa técnica, tecnológica y universitaria con áreas relacionadas al desarrollo rural.

En la definición de educación terciaria que presentan ambos ministerios, se afirma que ésta es “Toda aquella educación y formación posterior a la educación media, y comprende los programas educativos y formativos de los niveles de pregrado y posgrado”; adicionalmente en la definición del SNET, se dice que el sistema contempla a las instituciones educativas y de formación –entiéndase Instituciones de Educación Superior (IES)- y al SENA.

De acuerdo a lo anterior, el alcance del proyecto excede el ámbito de la educación rural y de la Reforma Rural Integral, pues abarca al conjunto de instituciones, procesos y modalidades del sistema de educación superior en tanto contempla dentro de su esquema de regulación a la totalidad de programas educativos de pregrado y posgrado, así como a las diferentes IES –universitarias, técnicas y tecnológicas-, además del SENA. Es en este sentido que el referido Proyecto parece estar proponiendo “por fuera del tiesto”. Adicionalmente, establece un esquema de cualificaciones que estructura la oferta educativa universitaria, técnica y tecnológica en función de los sistemas productivos (entre los que puede caber el agronegocio sustentado en el monocultivo) y el mercado laboral.

A esa situación se suma el carácter antidemocrático de la propuesta. Pretender pasar una iniciativa de esta magnitud sin consultar a la comunidad educativa en su conjunto es un gesto, por demás, arbitrario. En efecto, todos los sectores que están involucrados y comprometidos con la educación superior en Colombia reconocen la necesidad de una modificación estructural al actual sistema, más, tal modificación debe ser producto de un diálogo abierto y que cuente con la participación incidente de los agentes de la educación, incluidas allí y sin falta a las comunidades educativas conformadas por estudiantes, docentes y trabajadores de las Instituciones de Educación Superior.

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