Mi respaldo al paro de maestros: busquemos soluciones

Ocurre con frecuencia que creemos que tenemos un acuerdo, hasta que las circunstancias materiales nos obligan a conversar sobre el mismo, a someter el acuerdo a una polémica, es en ese punto donde nos percatamos que no teníamos un acuerdo o que nunca acordamos sobre lo fundamental.

El caso de la educación no es ajeno a esta lógica, decimos que la educación es importante y que debe ser lo primero, se canta en arengas y se repite en lo cotidiano. Es tan importante la educación que la vinculamos a la posibilidad de ser persona, “estudie para que sea alguien en la vida”; suelen decir, sin embargo al momento de afrontar los reclamos de los maestros nos parece que nos piden demasiado o se responde con prejuicios y bostezos.

¿Cómo es posible esto? ¿cómo concebir una educación sin maestros? motivados, descansados y bien remunerados, estamos de acuerdo en que necesitamos una educación de calidad, pero tratamos los elementos fundamentales del proceso como piezas de descarte, la forma como se responde a su reclamaciones, es necesariamente la respuesta al lugar que damos a la educación en nuestra escala de prioridades.

Los maestros que paran no lo hacen de forma arbitraria, no son egoístas o irresponsables belicosos, de hecho antes de este cese de actividades se llevó a cabo un prolongado proceso de negociación, de conversaciones y sobre todo de promesas incumplidas.

Por un lado,  tenemos la generación de nuevas cargas a través de la implementación de la jornada única, que se ha venido dando de una forma accidentada e irregular, haciendo de lo que se había trazado como una estrategia de equidad educativa una carga adicional para las instituciones y docentes.

Por el otro lado,  tenemos que a pesar de las promesas de aumento de salarios este aún no se ha dado, teniendo congelado el sueldo desde el año pasado, sin embargo las nuevas obligaciones presionan más a los docentes sin que su remuneración crezca en la misma medida que lo hacen sus cargas.

La salud de los maestros que durante un tiempo se mantuvo al margen de la problemática del sistema general, enfrenta actualmente acusaciones de desfinanciación y corrupción, en el marco de la negación de servicios a los docentes y disminución en la calidad en la atención en salud, la naturaleza de su profesión los amarra en este régimen a un solo operador por lo tanto su libertad o posibilidad de elegir un operador diferente en salud es limitada y depende de un engorroso proceso de licitación, por ello la única respuesta posible en el corto plazo es que mejore la calidad de la atención que reciben.

Las exigencias de los maestros no son extraordinarias ni desproporcionadas, reconocemos el valor transformador de la educación, su capacidad de lograr que las cosas anden mejor. Decir que la educación es lo más importante al punto de inscribirlo en el lema de gobierno, implica que los problemas que tienen que ver con esta sean resueltos de forma prioritaria, cumpliendo lo pactado, sin mesas ni promesas, ni amenazas, ni dilaciones.

One thought on “Mi respaldo al paro de maestros: busquemos soluciones

  1. Gracias Víctor por su valentía. Gracias por defender a los jóvenes que reclutan en las estaciones del metro. Por hacer visibles a los invisibles Dios lo guarde de todo mal.

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